La comprensión del espacio, la diversidad de modelos de representación del paisaje y el potencial de la imagen como instrumento para la re-configuración de las narrativas de interpretación de la memoria, han sido los ejes fundamentales en el desarrollo de mi ejercicio objetual. La yuxtaposición de imágenes emplazadas en diferentes momentos históricos -sintetizadas en una nueva unidad visual- se transforman en ficciones imaginarias que relacionan diversas narrativas culturales. Esta operación deconstructiva oscila entre la re significación-objetual y la exploración de las propiedades constitutivas del material; en este contexto intento desplazar construcciones discursivas evidentes en las múltiples representaciones iconográficas hacia una condición provisional y contingente.

En mi práctica, la alteración de las narrativas históricas -en sus diversas formas de representación y medios de promoción- me permite articular las posibilidades de dialogo entre el pasado heredado como memoria colectiva y una nueva configuración que se da en el dispositivo producido, con ello se logra evidenciar el desajuste entre lo real y las imágenes que se nos presentan como patrimonio visual.